El museo Guggenheim es uno de los lugares más visitados de Bilbao. En este artículo podrás conocer el contexto que permitió su creación, así como diversas informaciones prácticas para visitarlo, por fuera y por dentro, y poder disfrutarlo al máximo cuando vengas a visitar Bilbao.

 

Historia del museo Guggenheim de Bilbao

 

El edificio que alberga al museo Guggenheim Bilbao, diseñado por el canadiense Frank Owen Gehry, es quizás el edificio más espectacular del siglo XX. Pasear por su exterior, y descubrir su escultórica arquitectura, es una actividad casi obligada para quienes visitan Bilbao. Y sus exposiciones son recomendables para aquellas personas interesadas en el arte contemporáneo (siglos XX y XXI).

 

Con frecuencia se señala al Museo Guggenheim de Bilbao como elemento fundamental en la regeneración de una Bilbao en decadencia. Pero es una afirmación tan cierta como falsa. Sin quitarle importancia, el museo es solo una pieza más. Eso sí, una pieza de gran valor, en la medida en que ha funcionado como símbolo de modernidad, una llamada de atención al mundo, un edificio digno de ser mostrado en infinidad de fotografías y vídeos, en definitiva: un estupendo señuelo para atraer visitantes a Bilbao.

 

El museo Guggenheim Bilbao fue inaugurado en el año 1997, pero la concepción del edificio y su creación se remontan varios años atrás. Veamos los aspectos más destacados del proceso. Para empezar, no hay que confundir edificio y museo. El edificio diseñado es propiedad del Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación Foral de Bizkaia y el Gobierno Vasco. Mientras que el museo, ostenta la marca Guggenheim gracias a un acuerdo entre la Fundación Solomon R. Guggenheim y los propietarios del edificio (el cual en 2014 fue renovado por 20 años más, hasta 2034).

 

Para que la marca Guggenheim aceptase tener presencia en Bilbao, una ciudad que no llega ni al medio millón de habitantes, la Fundación Guggenheim exigía que las autoridades locales dispusieran de un edificio de primer nivel, creado por un arquitecto de renombre, y el favorito de la fundación era Gehry, quien se encontró en el momento y el lugar adecuados para crear una obra maestra: un edificio que parecía imposible, lo nunca visto. 

 

¿Y por qué en Bilbao? La Fundación Guggenheim buscaban una ciudad europea más grande, como Venecia o Salzburgo. Pero allí las autoridades eran bastante indecisas, y reticentes a invertir el dinero necesario para albergar un museo Guggenheim. Mientras tanto, diversas personas captaron la atención de la Fundación Guggenheim sobre la posibilidad de abrir un museo en Bilbao: una ciudad pequeña, sí, pero que demostró tener un sincero interés en invertir el dinero que fuese necesario. También gustó que hubiera acuerdo entre las diferentes instituciones locales, lo cual no era habitual en otras ciudades.

 

Ahora tocaba levantar el edificio. Para conocer la ciudad y concretar más detalles, visitaron Bilbao. Tanto Frank Gehry, como Thomas Krens (entonces director de la Fundación Guggenheim), dijeron haber sido quien eligió la ubicación del museo, junto a la ría. Lo curioso es que, en el plan urbanístico para renovar la antigua zona portuaria, ya estaba previsto un equipamiento cultural en ese lugar.

 

Gehry comenzó a esbozar ideas abstractas en servilletas y papeles del hotel en el que se alojaba. De vuelta a su taller, fue trasladando a maquetas aquellos destellos de genialidad arquitectónica. Gracias a un programa informático, inicialmente creado para el diseño aeronáutico, pudo calcular las formas “imposibles” de cada pieza de aquel puzzle. Y para finalizar, desde EEUU fue enviando a IDOM, una empresa de ingeniería de Bilbao, los planos para levantar el edificio.

 

No fueron pocos quienes desconfiaban de la capacidad de los vascos para llevar a realidad aquella obra maestra. ¡Lleva ingenieros estadounidenses! ¿Cómo van a hacer ese edificio unos ingenieros de Bilbao? – dijeron a Gehry. Pero este confió en la profesionalidad de la gente que había conocido en nuestra ciudad, y no le defraudaron: el exitoso resultado final es evidente.

 

Después de más de 20 años abierto, el escepticismo inicial y las críticas manifestadas por una parte de la población local, en los años 90, han quedado reducidas a la mínima expresión: básicamente argumentando que el tipo de arte ofrecido por el Guggenheim poco tiene que ver con la cultura local.

 

Exterior del Museo Guggenheim de Bilbao

visitas guiadas al museo guggenheim

El edificio del Guggenheim tiene dos partes bien diferenciadas, cada una dialogando con los elementos de la ciudad hacia la que mira. La parte que da hacia la ría, llena de formas curvas, parece evocar un barco lleno de placas de titanio, que a su vez recuerdan a las escamas de un pez. La parte que mira hacia el centro de la ciudad, tiene un aspecto más urbano, con bloques de formas rectas y ventanas rectangulares.

 

Merece la pena dedicar un buen rato a caminar en torno al edificio del museo Guggenheim de Bilbao para encontrar los numerosos rincones que ofrece: ángulos y perspectivas desde los que ser mirado y desde los que encontrar encuadres fabulosos para tomar fotos. El edificio dialoga también con el puente de La Salve, a él puede accederse desde la gran escalinata exterior del edificio, y desde este puente, pero en la orilla opuesta, se nos presenta una interesante vista panorámica.

 

¿Es un día nublado? No importa, precisamente el titanio luce mejor en ese tipo de días, y cuando Gehry se dio cuenta de esto, pensó que sería el material ideal para colocar en Bilbao. Por cierto, las planchas de titanio son extremadamente finas (de apenas un milímetro), y acercándose a mirar los pliegues de las mimas se puede observar que realmente lo son.

 

La visita exterior del Museo Guggenheim de Bilbao es interesante también por la pequeña colección de obras de arte al aire libre.

En la parte superior se encuentra la más entrañable: Puppy, un perro gigante creado con unas 40.000 plantas en flor. Poca gente habrá pasado frente a él sin sacarse una foto de recuerdo. El perrito visitó Bilbao para la inauguración del Guggenheim, pero gustó tanto que se llegó a un acuerdo con su creador, Jeff Koons, para adquirirlo (por 1,2 millones de dólares) y que se quedara para siempre cuidando el edificio.

 

En la parte inferior hay un mayor número de obras, algunas solo visibles temporalmente: 

La escultura de niebla, de Fujiko Nakaya, se crea cada hora en punto, durante el horario de apertura.

La fuente de fuego, de Yves Klein, se enciende al atardecer, cada cuatro minutos (durante una hora).

– Mamá, la araña de Louise Bourgeois, a pesar de tener un aspecto menos infantil e inocente que Puppy, es también muy querida por niños y adultos.

El gran árbol y el ojo, de Anish Kapoor, es una columna de esferas reflectantes muy fotogénica.

Los tulipanes, de Jeff Koons, están en realidad en una terraza del museo, por lo que se apreciarán mejor durante una visita al interior del Guggenheim.

 

Información para visitar el museo Guggenheim Bilbao

 

Si decides visitar el museo Guggenheim Bilbao, aquí tienes información respecto a horarios, precios, visitas guiadas, y demás:

 

¿Cuánto tiempo debo dedicar para la vista al Guggenheim?

Dependerá mucho del interés que se tenga en el arte contemporáneo y las exposiciones abiertas en el momento de la visita, pero en general, para personas con un cierto interés en el arte expuesto en el museo, se recomienda dedicar al menos 2 horas. A partir de ahí, las personas más apasionadas llegarán a dedicarle incluso toda una mañana o tarde, para contemplar pausadamente cada obra, y visitar también la biblioteca del museo.

 

Horario del museo

De martes a domingo, de 10:00 a 20:00

Lunes cerrado con algunas excepciones, en 2019: 18 de marzo, 15 y 22 de abril, meses de julio y agosto, 2 y 9 de septiembre, 23 y 30 de diciembre.

 

Precio de la entrada al Museo Guggenheim Bilbao

Dependerá del número de exposiciones abiertas al público. Con todas las salas abiertas, el precio general es de 17€, pero con salas cerradas porque preparan una próxima exposición, el precio será de 10€. Tienen precios especiales las personas mayores de 65 años, pensionistas y estudiantes entre 13 y 26 años: con todas las salas abiertas 9,50€, y con alguna cerrada 6€. La entrada es gratuita hasta los 12 años.

 

¿Cómo llego al museo Guggenheim Bilbao?

El museo está situado junto a la ría y el Puente de la Salve. Desde cualquier lugar cercano a la ría, llegar al museo Guggenheim andando es un paseo cómodo y recomendable, pues estaremos al mismo tiempo viendo diversos lugares de interés de la ciudad.

En transporte público, lo mejor es utilizar el tranvía, que tiene parada junto al propio museo. El autobús tiene varias líneas que paran muy cerca: 01, 10, 13, 18, 27, 38, 48… pero tendrás que mirar bien el plano de líneas, o preguntar para no liarte con la dirección que debes tomar. En metro saldríamos en la estación de Plaza Moyua y caminaríamos unos 15 minutos.

 

Visitas guiadas al museo Guggenheim Bilbao

El propio museo ofrece diferentes servicios de visitas guiadas al Guggenheim al público general: desde gratuitas a visitas exclusivas que incluyen rincones del museo cerrados al público general. Uno de los valores destacados de realizar la visita con guías del propio museo es la garantía de profesionalidad. 

 

Existen visitas gratuitas de 30 minutos, todos los días de la semana, para conocer los aspectos destacados del museo y algunas de las obras expuestas.  (Mín 5 pax. Máx 20 pax. por grupo)

Hay que inscribirse en el Mostrador de Información al menos media hora antes.

 

También se puede contratar una visita guiada al museo Goggenheim exclusiva, con un coste de 120€ y hora y media de duración. Puede ser una opción asequible si visitamos el museo Guggenheim en compañía de varias personas (máximo 20), y tenemos un gran interés en conocer a fondo la arquitectura del edificio y las exposiciones. Eso sí, hay que reservar con bastante antelación, al menos dos semanas antes de la visita. Por otra parte, si tenéis alguna preferencia sobre el contenido de la visita, lo podéis indicar para tener, en la medida de lo posible, un servicio más ajustado a vuestros intereses.

 

Pero hay otra visita aún más exclusiva, la denominada “Guggenheim Bilbao +”. Con 2 horas de duración, un precio de 225€ y máximo de 20 personas. Aquí, la persona que os guíe, además de hablaros sobre el edificio y las exposiciones, os llevará por algunos “rincones secretos” del museo, pudiendo así conocer las entrañas de este magnífico edificio. ¿Serán tan espectaculares como su exterior?

 

La Biblioteca del Museo Guggenheim Bilbao

Su horario al público es algo limitado. Está abierta de lunes a jueves, de 10:00 a 17:00h. Durante el mes de julio su horario es de 9:00 a 15:00h, los mismos días. Y en agosto permanece cerrada.

 

Exposiciones actuales del Guggenheim de Bilbao

 

Junto con las exposiciones permanente disponibles a lo largo de todo el año, se pueden encontrar las siguientes exposiciones temporales:

 

Jenny Holzer. Lo indescriptible – Hasta el 9 de septiembre, 2019

Un recorrido por la obra del artista, desde sus iniciativas callejeras a instalaciones recientes.

 

Gerhard Richter: Marinas – Hasta el 9 de septiembre, 2019

Fotorrealismo e ilusiones ópticas.

 

Lucio Fontana. En el umbral  – Hasta el 29 de septiembre, 2019

Cerca de un centenar de obras del artista italoargentino.

 

Una mirada atrás: Giorgio Morandi y los maestros antiguos – Hasta el 6 de octubre, 2019

Amplio recorrido a la obra del gran pintor italiano.

 

Jesper Just: Este espectáculo innombrable – Hasta el 20 de octubre, 2019

Videoinstalación del artista danés.

 

Obras maestras de la Colección del Museo Guggenheim Bilbao  – Todo el año

Richard Serra: La materia del tiempo – Todo el año

 

ZERO – Todo el año

Una sala, recubierta de espejos y con efecto caleidoscópico, que ofrece “una proyección inmersiva” con imágenes históricas que ayudan a contextualizar y comprender el entorno en el que se sitúa el museo, el edificio y la colección permanente.

 

Actividades y Eventos

 

Además de las exposiciones, el museo Guggenheim Bilbao tiene una variada agenda de actividades culturales y eventos, la puedes consultar aquí, pero te adelantamos algunos de ellos.

 

Art After Dark: se trata de un programa que aúna música electrónica y arte, un viernes cada mes, desde las 22:00 hasta la una de la madrugada. La entrada para el público general es de 15€.

 

Conciertos: ocasionalmente en el auditorio del museo se puede asistir a conciertos, gratuitos, y a la retransmisión en directo de conciertos celebrados en otros lugares (como la Filarmónica de Berlín).

 

Coloquios, conferencias: con la participación de profesionales del mundo del arte.

  

Actividades para Familias: a lo largo del año, generalmente los fines de semana, el museo programa actividades para niños de diversas edades, desde bebés (6 meses) hasta los 11 años. Actividades para despertar los sentidos, talleres creativos, talleres de Puppy y la Araña, laboratorios de arquitectura…

La agenda de próximas actividades infantiles la puedes consultar aquí.

 

Bar y Restaurantes en el museo

 

Bar Guggenheim Bilbao

Situado en la parte alta del museo, cerca de Puppy, abre de martes a domingo, de 9:30 a 20:30 h y dispone de una agradable terraza. Estando en Bilbao, entre su oferta no faltan los pintxos, pero ofrece mucho más, a veces con “productos locales” como salchichas de Thate (una familia con raíces alemanas pero 100% bilbaína, presente en nuestra ciudad ya más de un siglo), y cerveza La Salve.

También tienen en cuenta a la clientela que desea opciones vegetarianas.

 

Bistró Guggenheim Bilbao

Este restaurante se encuentra anexo al bar, y en él se puede encontrar recetas tradicionales vascas “en versión Guggenheim”, es decir, al igual que en muchos otros restaurantes, se utilizan los ingredientes “de toda la vida” pero adaptando recetas y presentaciones a los “tiempos modernos”.

Generalmente abre los mediodías de martes a domingo (de 13:00 a 15:30) y las noches de jueves a sábado (de 20:00 a 22:30 h), pero en verano (del 25 junio al 15 de septiembre) abre a diario. 

Más información y reservas: aquí

 

Nerua Guggenheim Bilbao

Podríamos decir que este restaurante es el “hermano mayor” del Bistró. Está dirigido por el chef Josean Alija, y su nivel está reconocido con una estrella Michelin. Su nombre hace referencia al nombre que en latín se daba al río Nervión (que junto al Ibaizabal vierten sus aguas en la ría de Bilbao). Toda una declaración de intenciones: crear experiencias gastronómicas novedosas, sin olvidar las raíces.

Más información y reservas: aquí.

 

Esperamos que toda esta información te permita organizar mejor, y apreciar más, tu visita al museo Guggenheim Bilbao.