Visitar San Juan de Gaztelugatxe

Un paraje único en Bizkaia

San Juan de Gaztelugatxe se ha convertido en un nuevo “Guggenheim” para Bizkaia, un lugar con vistas espectaculares que sirve para atraer a miles de visitantes. Pero ha sido, y sigue siendo, algo más que eso. Con este artículo podrás conocer este lugar, sin quedarte en lo superficial. 

Comenzamos con algo de historia, tradiciones y curiosidades: para que tu visita a San Juan de Gaztelugatxe no sea algo meramente superficial. Después, te facilitamos información práctica para llegar hasta allí, y un mapa donde están localizados varios lugares de interés en la zona.

Historia de San Juan de Gaztelugatxe

Como dice Anton Erkoreka, profesor de historia y gran conocedor del entorno de Gaztelugatxe, nos encontramos ante un santuario dedicado al culto de una reliquia: ¡Ni más ni menos que la, presunta, cabeza de San Juan! 

La leyenda cuenta que, hace casi 2000 años, en la actual Jordania, la princesa Salomé, aconsejada por su madre Herodías, pidió a su padre (el rey Herodes Filipo) la cabeza de Juan. Tras separar su cabeza del resto del cuerpo, algunas fuentes dicen que sus restos fueron quemados, para evitar un culto a los mismos. Otras fuentes dicen que fueron enterrados, creándose un culto a ellos. 

Lo cierto es que entre los siglos XI y XIII, por algunos lugares de Europa, se extiende un culto a la mencionada reliquia. Uno de los lugares donde dicen que está la cabeza de San Juan es Amiens (en el norte de Francia), pero dicen lo mismo en Roma, en Damasco… Ese mismo culto llegó al santuario de San Juan de la Peña, en Jaca. Y también llegó a la espectacular “peña” de la costa vizcaína.

¿Te has preguntado qué significa “Gaztelugatxe? Hay diversas teorías, pero pensamos que la menos fantasiosa es la unión de “gaztelu” (castillo) y “atx” (peña, roca). 

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Pero, ¿dónde está el castillo? En el siglo XI, el santuario aparece como “San Juan del Castillo” en una carta con la que el Señor de Vizcaya y su esposa donaban esta ermita a los monjes de Jaca. En documentos posteriores, ya se habla de “San Juan de la Peña”

 

Tanto el castillo como la peña aparecen, por tanto, nombrados en documentos históricos. Eso sí, no hay constancia de ningún castillo en la peña, ni en la roca, ni en los alrededores. A pesar de que las interpretaciones más románticas del nombre en euskera puedan llevarnos a confusión. 

Se trata tan solo de una pequeña ermita de un barrio rural. En un entorno precioso, y con un culto algo peculiar, eso sí.

 

También puede llegar a confundir el éxito publicitario de la aparición de San Juan de Gaztelugatxe en la popular serie “Juego de Tronos”, donde la imaginación y los efectos especiales consiguen situar un castillo sobre la roca. Y es que miles de personas visitan San Juan de Gaztelugatxe con la única referencia de algo que ni existe, ni existió. Sin duda, este es un lugar precioso y cualquiera querría visitarlo y tomar algunas fotos, pero consideramos que viajar no es un mero “ir a ver”, sino que implica conocer mínimamente los lugares visitados.

Porque el valor secular de este lugar es el que tiene la ermita para los pueblos del entorno. Su utilización como reclamo turístico de masas, en cambio, es muy reciente.

 

Tradiciones de San Juan de Gaztelugatxe

Visitar San Juan de Gaztelugatxe se ha hecho desde hace siglos, pero nunca con semejante afluencia de visitantes, a excepción de las festividades que movilizaban, y movilizan, a los pueblos de su entorno.

Algunos antiguos rituales y romerías, que la población local ha realizado en San Juan de Gaztelugatxe, han llegado hasta nuestros días. Por ejemplo, con intención de conseguir buena pesca, se lleva la embarcación pesquera a bendecir junto al peñón, dando después tres vueltas al mismo y lanzando al agua un ramillete de flores en llamas. 

La romería más conocida es quizás la del 24 de junio, coincidiendo con la fecha que se considera del nacimiento de Juan. El 29 de agosto, fecha en que habría tenido lugar su decapitación, hay otra. Cada una es más popular en uno de los municipios costeros vecinos: Bermeo (junio) y Bakio (agosto). Y desde el interior de la comarca, el 31 de julio celebran romería desde el pequeño municipio de Arrieta.

Además de las concurridas romerías, hubo también visitas más individuales y tranquilas. La “peregrinación” a San Juan de Gaztelugatxe debió tener en el pasado cierta importancia. Prueba de ello es que el santuario tuvo una docena de camas, para que pudieran descansar quienes fueran a realizar una estancia mayor que la actual “media hora” del turista que llega, hace unas fotos, y se va.

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Cuántos escalones hay en San Juan de Gaztelugatxe

Podemos ensalzar el valor de las romerías antes mencionadas como una pequeña “peregrinación” anual. Se dice que en el pasado hubo 365 escalones, en clara alusión a los días del año. Sería pues un recordatorio para quienes “peregrinaban” a la ermita de San Juan. Al subir y bajar, podían reflexionar sobre los 365 días que dejaban atrás, y los 365 que tenían por delante, hasta la siguiente romería. 

Actualmente hay algunos menos: 241 es el número que responde a cuántos escalones hay en San Juan de Gaztelugatxe. Si es cierto que antiguamente hubo 365, entonces ahora hay que subir menos, ¡pero son más altos!

Hablando de escalones, en algunos se ha dejado huella. Cuentan las leyendas que el mismísimo Juan (¿quién si no?) estuvo aquí, y subió a lo alto del islote dando tan solo 3 pasos. Si subir hasta los 79 metros de altitud, con tan solo 3 pasos te parece un poco exagerado, debes saber que algunas leyendas dicen que los 3 pasos los dio desde el puerto de Bermeo… es decir, cada paso unos 2km. No está mal, teniendo en cuenta que Juan no era de Bilbao, ni calzaba las famosas botas de siete leguas. 

 

Ermita de San Juan de Gaztelugatxe y su campana

La ermita original era románica, probablemente del siglo X, pero en el siglo XIX se levanta la que ha llegado a nuestros días, con menor interés artístico. En su interior alberga elementos interesantes, como las ofrendas o exvotos marinos: una serie de barcos que cuelgan del techo, así como varios cuadros y otros elementos decorativos. 

 

Al igual que otras ermitas, está cerrada la mayor parte del año. Pero en San Juan de Gaztelugatxe, para aprovechar la gran afluencia de visitantes, en temporada alta de turismo es posible que se encuentre abierta.

 

En el pasado se creía que la ermita y su campana tenían poderes curativos. Para curar y prevenir dolores de cabeza se ponía esta debajo de las campanas. Las mujeres que no sufrían cefaleas podían aprovechar la visita a la ermita para solicitar suerte cuando querían tener hijos. Y si ya los tenían, podían solicitar la cura en casos de eneuresis.

 

Otro poder mágico de la campana de San Juan de Gaztelugatxe es el de conceder deseos. Eso sí, aseguran que deben ser 3 toques de campana, ni uno más ni uno menos. No parece complicado, ¿verdad? Quizás lo difícil es que se cumplan nuestros deseos, si los dejamos solo en manos de la suerte.

 

El puente de San Juan de Gaztelugatxe

 

Infraestructura indispensable para llegar hasta el islote. Escasean las menciones históricas al mismo. En el siglo XV se dice que era de madera, pero no hay constancia de cuándo se pasó a construirlo en piedra. Quizás fue en el siglo XVIII, siendo posteriormente consolidado con el aspecto actual en el siglo XIX, coincidiendo con la construcción de la ermita moderna.

 

Cómo llegar a San Juan de Gaztelugatxe

 

El islote se encuentra a medio camino entre los municipios de Bakio y de Bermeo, perteneciendo a este último. 

 

En coche se puede llegar desde Bilbao por la BI-631, es la opción más rápida y cómoda.

 

En autobús resulta algo complicado. Se puede llegar hasta Bakio (A3518) o Bermeo (A3515 y A3527). Después hay que coger la línea A3524, que conecta los dos municipios, y tiene una parada para acercarse a San Juan, aunque en temporada baja puede no dar servicio todos los días (consultar la web de Bizkaibus) y su horario es bastante limitado.

 

La opción más activa es caminar desde el municipio de Bakio, disfrutando de un agradable paseo (por una carretera vecinal) sin excesiva exigencia. Sirve de calentamiento para los 241 escalones que esperan después, y nos acerca más al modo tradicional de llegar hasta San Juan de Gaztelugatxe: tras una pequeña “peregrinación”. La ida y vuelta (incluida la subida a San Juan) son unos 9 kilómetros, con un desnivel acumulado de 500 metros.

 

Reservar la visita a San Juan de Gaztelugatxe

 

Ante la excesiva afluencia de visitantes en determinadas fechas, la diputación de Bizkaia estableció un sistema de reservas para poder visitar el islote. Si quieres visitarlo, te recomendamos visitar esta página web, donde te indicarán si en la fecha elegida es necesario, o no, reservar.

 

Si necesitas hacer reserva, ten en cuenta que puedes quedarte sin visitarlo si llegas 15 minutos más tarde de tu hora.

 

También te puede interesar saber que fuera del horario de reservas el acceso es libre. Si vas más temprano o más tarde que la mayoría de gente, no necesitarás nunca la reserva. De forma orientativa, deberías ir antes de las 10h o después de las 19h (pero consulta en la web, pues podría variar).

 

Cómo visitar San Juan de Gaztelugatxe

 

Aunque nuestro paso por cualquier lugar debería dejar la menor huella posible, hay que tener más cuidado aún cuando visitamos espacios naturales. En este caso nos encontramos ante un biotopo protegido, integrado en la Red Natura 2000 como Zona Especial de Conservación y Zona de Especial Conservación de Aves.

 

La excesiva afluencia de visitantes es dañina para el entorno, por ello se toman medidas como la reserva de la visita a San Juan de Gaztelugatxe, pero en todo caso la conservación del entorno depende de cómo actuemos en los lugares que visitamos. Por ello, te agradecemos que tu visita sea satisfactoria, tanto para ti como para el entorno.

 

Accesibilidad en San Juan de Gaztelugatxe

 

El islote no es accesible, a priori, para personas en silla de ruedas, salvo que utilicen sillas especiales como la “Joelette”. Es posible que alguna empresa local ofrezca ese tipo de servicio. 

 

Otras personas con movilidad reducida deberán tener en cuenta que el acceso puede ser complicado, por los fuertes desniveles existentes, además de los mencionados 241 escalones. 

 

Si en tu caso ves difícil poder acceder hasta el islote, pero aún así te llama mucho este lugar, no te desanimes: las vistas desde sus entorno merecen mucho la pena.

 

Qué ver en los alrededores

 

Bermeo es una de las villas históricas de Bizkaia, fundada en 1236. Fue el puerto más importante del Señorío de Vizcaya, hasta que Bilbao le arrebató gran parte de su actividad. Bermeo cuenta con un pequeño pero agradable puerto deportivo, y un casco histórico con un aire marinero reforzado con diversas esculturas que representan escenas de antaño, así como un Museo del Pescador. También cuenta con su tradicional puerto comercial y pesquero, con una pequeña industria conservera.

 

Entre San Juan y Bermeo encontramos también el Cabo Matxitxako, con sus dos faros y una posición privilegiada (la más saliente de nuestra costa) es sobretodo un lugar para contemplar el mar y para la observación de aves y fauna marina. En ocasiones, con mucha paciencia y suerte, se pueden divisar incluso delfines y ballenas.

 

Bakio es un municipio menos poblado que Bermeo, y cuenta con la playa más extensa de Bizkaia. Si Bermeo sería una opción más cultural, Bakio sería la opción de “sol y playa”, en caso de hacer buen tiempo, claro. Pero también hay que destacar la existencia de varias bodegas de Txakoli, alguna de ellas con posibilidad de visita.

¿Te gustaría ver cómo fue la ermita románica de San Juan de Gaztelugatxe? Pues muy cerca se encuentra la ermita de San Pelayo, de la misma época y con estilo muy similar. Pertenece al municipio de Bakio.

 

Otro lugar destacable en el entorno es la Reserva de la Biosfera de Urdaibai a la que, de hecho, pertenece parte del territorio de Bermeo.